domingo, 30 de diciembre de 2012

Vesica piscis


Se llama vesica piscis a una figura simbólica de la geometría sagrada, formada por dos círculos iguales que se entrecruzan a la mitad, de forma tal que el centro de cada uno se ubica sobre la circunferencia del otro. Representa no sólo una figura, sino una trayectoria sagrada de la metafísica y del espíritu; es la forma primitiva con la que se representó el movimiento energético que da origen a la vida y su geometría, un patrón místico de la misma.

El nombre le viene de su semejanza con la vejiga de un pez; fue el símbolo más significativo del cristianismo –el código secreto-, depuesto con el tiempo por el de la cruz. Pitágoras la expresó en la razón 153:265 y los artistas del renacimiento la utilizaron reiteradamente en sus pinturas religiosas, ya fuera vertical u horizontalmente. 

Simboliza la unión de dos opuestos, pero de los opuestos primordiales, lo femenino y lo masculino; la mente unificada con el corazón; la representación de la unión de las almas gemelas, como dos anillos que se unen en el matrimonio. Un referente de la dualidad en la unidad, del uno en el dos, de la posibilidad real de la emanación del hijo desde el padre; la unidad equilibrada y perfecta entre el cielo y la tierra, dispuestos de esta forma para crear la materia

Es también, la forma armónica de encuentro entre la polaridad, que permite que aflore todo el potencial de la esencia del ser y se mantenga vibrando activamente en la creación para siempre jamás. El origen y la expresión de la vida, que nos hace tomar conciencia que la dualidad propia de la vida no es sino la igualdad de la materia y el espíritu. Ambos son iguales y no distintos…. Y mientras esa verdad radical no sea reconocida como tal, no podrá reconocerse ninguna identidad.

Se dice que todo lo creado lo es en base a cuatro elementos –el aire, la tierra, el agua y el fuego-. Que todo lo diverso se crea a partir de los dos primeros; todo lo macro uno e inmenso se crea a partir de la unión de los segundos… el movimiento perfecto diferente e idéntico. Desde allí habría creado Dios a todo el universo para luego dotarlo de alma. Fue entonces cuando, según dice Platón en el Timeo, el demiurgo separó el alma del mundo en dos mitades, trazando dos franjas circulares, dispuestas en forma oblicua entre sí. Ellas forman en la esfera celeste los grandes círculos del Ecuador y de la Eclíptica que son el recorrido del Sol, la Luna y los planetas en el firmamento.

La vesica piscis es un símbolo sagrado que representa muchas cosas y ello nuevamente depende del universo desde el cual se lo signifique. Pero, es la unión de Dios y de la Diosa, el símbolo de Jesucrito, la vagina de la diosa femenina la Gran Madre, el motivo central en la Flor de la Vida, la corteza del empo y en la eternidad, el cambioddel quia femenina la Gran Madre,  del universo desde el cual se lo signifique. Pero, es la uniÁrbol de la Vida, una proporción armónica. El movimiento y el reposo se contienen en ella, de la misma forma que las moléculas en los átomos y los átomos en las moléculas, compuestos de partículas o de frecuencias. 

Se trata de una vibración constante y musical, armónica y celestial, que responde a la voz de Dios y del quién soy, del seré lo que soy y soy el que seré, del soy el que estoy y al revés, en este tiempo y en la eternidad; el cambio y la constancia, la representación de la frecuencia -que evoluciona y se mantiene- y que, por supuesto, gobierna en todo el universo.


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